Comparador de ofertas laborales

Hasta tres trabajos lado a lado, traducidos a la misma unidad. Con un puntaje cuya fórmula podés ver y cambiar.

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Beneficios
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Beneficios

Cargá al menos dos sueldos brutos y armamos la comparación: neto estimado, aguinaldo, valor hora real, gastos, beneficios y un puntaje explicado.

Cómo funciona

  1. Cargá tu trabajo actual en la columna A. Comparar contra el statu quo es lo que da sentido al ejercicio.
  2. Sumá las ofertas que estés evaluando. Cuanto más completes, mejor la comparación.
  3. Ajustá los pesos a tus prioridades. El ranking se recalcula al instante.

Comparar ofertas es más difícil de lo que parece

Cuando aparecen dos propuestas sobre la mesa, la tentación es mirar el sueldo bruto y listo. Pero el bruto es apenas uno de siete u ocho factores que determinan cuál de los dos trabajos te deja mejor.

Esta herramienta traduce todo a la misma unidad —plata y horas— para que la comparación sea entre cosas comparables:

  • Sueldo neto estimado, no bruto. Dos brutos iguales pueden dar netos distintos según tu situación fiscal.
  • Ingreso anual, incluyendo aguinaldo y bono. Un bono anual grande cambia el panorama.
  • Valor efectivo por hora, con viaje y gastos descontados. El gran igualador entre presencial y remoto.
  • Beneficios, valorizados con un catálogo explícito.
  • Vacaciones, modalidad y horas, que definen cuánto de tu vida ocupa el trabajo.

Cómo funciona el puntaje

Acá queremos ser muy claros, porque un número del 0 al 100 tiene una autoridad que no siempre se gana.

Para cada criterio, cada oferta se puntúa en proporción a la mejor. Si el mejor neto efectivo es $1.200.000 y el tuyo es $1.080.000, sacás el 90% de los puntos de ese criterio. Esos puntos se multiplican por el peso, se suman todos los criterios y se dividen por la suma de los pesos.

Elegimos escalar contra el mejor valor y no entre el mejor y el peor a propósito. Con la segunda opción —normalización mínimo-máximo, que es lo más común— comparar dos ofertas da siempre 0 y 1 en cada criterio, y el puntaje colapsa a «casi 100 contra casi 0» aunque la diferencia real sea del 5%. Ese número exagera y lleva a decisiones equivocadas.

Consecuencias que conviene tener presentes:

  • El puntaje es relativo. Un 86 no significa «buen trabajo»: significa «un 86% de lo mejor que cargaste en cada criterio, ponderado según los pesos que elegiste».
  • Los pesos son una opinión. Los que traemos por defecto priorizan el dinero (55% entre neto y valor hora), pero si para vos la modalidad remota vale más que el sueldo, subile el peso. El ranking se recalcula solo.
  • Con una sola oferta el puntaje no dice nada. Necesita al menos dos para tener sentido: al ser la única, saca 100 por definición.
  • Si nadie puntúa en un criterio —por ejemplo, ninguna oferta tiene bono— ese criterio no penaliza a nadie.

Debajo del puntaje mostramos el desglose por criterio: cuántos puntos aportó cada uno sobre cuántos posibles. Si un resultado te sorprende, ahí está la razón.

Lo que el puntaje no puede medir

La estabilidad de la empresa, la calidad del equipo, si vas a aprender, si el jefe es alguien con quien querés trabajar, si el proyecto te interesa. Ninguna de esas cosas está en la fórmula, y todas pesan más que un 5% de diferencia salarial.

Usá el puntaje para descartar las opciones claramente peores en lo económico, y después decidí entre las que quedan con criterios que ningún algoritmo puede evaluar por vos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo comparo dos ofertas de trabajo objetivamente?

Llevá todo a la misma unidad. Convertí ambos brutos a neto, sumá aguinaldo y bonos para tener el ingreso anual, restá los gastos de trabajar y dividí por las horas que cada trabajo te ocupa, viaje incluido.

Ese valor efectivo por hora es la comparación más honesta que se puede hacer con números. El resto —beneficios, vacaciones, modalidad— se pondera aparte.

¿El puntaje me dice cuál trabajo aceptar?

No, y preferimos decirlo con todas las letras. El puntaje ordena las ofertas según criterios económicos y pesos que elegís vos.

No mide estabilidad, aprendizaje, cultura, ni si el trabajo te va a gustar. Es un insumo, no una decisión.

¿Puedo cambiar la importancia de cada criterio?

Sí, y deberías. Abrí «Cómo se calcula el puntaje» y movés los pesos. Si trabajás desde casa y el viaje no te afecta, bajá ese peso a cero.

Los pesos por defecto priorizan el dinero, pero eso es una decisión nuestra que no tiene por qué coincidir con tus prioridades.

¿Por qué la oferta con más sueldo no siempre gana?

Porque el sueldo pesa un 35% y el valor hora real otro 20%. Si la oferta mejor paga exige más horas, más presencialidad o más viaje, puede perder en el segundo criterio lo que ganó en el primero.

El desglose debajo de cada puntaje te muestra exactamente dónde se ganó y dónde se perdió.

¿Cómo valoro los beneficios?

Usamos un catálogo con valores relativos: obra social superadora y días libres extra pesan más que un gimnasio o la conectividad. Es una escala nuestra, discutible y explícita.

Si un beneficio concreto vale mucho para vos y poco en nuestra escala, subí el peso general de la categoría «Beneficios» para compensar.

¿Debo cargar mi trabajo actual como una de las ofertas?

Sí, es muy recomendable. La primera columna viene rotulada «Trabajo actual» por eso.

Comparar contra el statu quo es lo que convierte la herramienta en una decisión y no en un ejercicio.

Fuentes de esta herramienta

Cada parámetro que usamos tiene norma, fuente y fecha. Si no pudimos verificar algo, lo decimos en vez de inventarlo.

Ver todas las fuentes en la página de fuentes y el detalle del método en metodología.

Esta plataforma ofrece estimaciones informativas basadas en los datos y parámetros disponibles al momento del cálculo. Los resultados pueden variar según la situación particular de cada persona, convenio colectivo, legislación vigente, deducciones, impuestos y otros factores. La información no constituye asesoramiento laboral, contable, financiero ni jurídico y no reemplaza documentación oficial.

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